lunes, 20 de abril de 2009

WATCHMEN

Es muy difícil encontrar dentro del mundo de los cómics trabajos que realmente sean de impacto sociocultural y con una gran carga artística, es decir que su finalidad vaya más allá de ser un simple negocio.
Pocos son los autores con verdadera profesión de artistas que utilizan las viñetas para transmitir ideas y conceptos que de otra manera simplemente no llegarían al número de personas que llegan a través de este medio, Frank Miller, creador de cómics como Sin City o la recién llevada al cine 300, es uno de estos autores que no tienen miedo a expresar sus ideas en dibujos, el otro digno de mención es el inglés Alan Moore.
Moore, a través de su obra, ha plasmado sus ideas de una manera que podría denominarse radical, sus historias son simples pretextos para desmembrar el lado mas oscuro del ser humano, obras como From Hell y V De Venganza (ambas ya trasladadas al cine y de cuyas adaptaciones cinematográficas siempre ha renegado) diseccionan al hombre como pocos en cualquier rama artística.
A mediados de los 80’s y con la ayuda del dibujante Dave Gibbons, realiza la que es considerada su obra maestra, Wartchmen (Los Vigilantes) en esta obra, Moore confronta referencias a los cómics de la época dorada, la paranoia del holocausto nuclear y una marcada tendencia anarquista, todo enmarcado en un mundo preapocalíptico.
En Watchman los personajes son tan importantes como la carga argumental que tiene dada la densidad de su historia, no se trata pues de simples superhéroes que buscan salvar a la humanidad de invasiones extraterrestres o locos que quieren dominar al mundo, en esta obra Moore utiliza el pretexto del superhombre para mostrar la brutalidad de la raza humana, pues al final la única pregunta que queda en el aire es: ¿Qué tan válido es matar a gente inocente con tal de salvar a la humanidad?
En este sentido Los Vigilantes sobresale como obra conceptual y a la vez como pieza importante de nuestra cultura, incluso hoy a 25 años de su publicación sigue causando gran impacto a quien se acerca a ella por primera vez y continúa siendo referencia obligada a dibujantes y escritores. Con una obra de este calibre, no es de extrañar que desde su concepción se haya pensado llevar al cine, primero fue Terry Gilliam (12 Monos, Brazil) y luego Darren Aronofsky (Réquiem Por Un Sueño) pero fuel Zack Snyder el que ganó la contienda por llevar a la pantalla la obra de Alan Moore, Snyder fue el responsable, hace un par de años, de llevar a la pantalla la obra de otro autor de cómics legendario, nos referimos a la sensacional 300 (2007) de Frank Miller, por lo que no es rara la decisión de dejar en las manos de este director la tarea de sacar adelante un proyecto de este tamaño, y es que este joven director ha demostrado que es un verdadero artesano, y por tanto su trabajo sería el de interpretar cinematográficamente las imágenes del cómic a la pantalla, cosa que, ya demostró, hace muy bien.
La historia de Los Vigilantes está ubicada en 1985, en un mundo paralelo en el que Richard Nixon sigue siendo el presidente de los Estados Unidos (por cuarta vez desde 1969) y comienza con el asesinato de “El Comediante” un enmascarado que iremos conociendo a partir de la investigación de este crimen por parte de Rorchach, un justiciero enmascarado, desatando una serie de eventos que llevarán al espectador a un viaje en el que nada es lo que parece.
Sin embargo, como ya mencionamos, la historia de estos Vigilantes con sus capuchas, mallas, armas, vehículos y demás son un simple pretexto para adentrarnos en un concepto mas retorcido, oscuro si se quiere, acerca de la humanidad y su lugar en el planeta, porque no hay duda de que el ser humano se cree dueño de este mundo, y eso lo ha llevado a su perdición (según Moore) por lo que el concepto del hombre vigilado por el hombre es un punto medular en la historia de los Watchmen, ya que al fin y al cabo se tratan de superhéroes sin superpoderes, hombres comunes y corrientes que sin sus disfraces sencillamente no funcionan.
Lo curioso es que el único personaje (Dr. Manhattan) que cuenta con poderes es el mas alejando de tener algún tipo de conciencia compasiva, es un personaje completamente atípico dentro del universo del cómic, pues carece de total humanidad, este ser ve a los humanos como hormigas, como seres inferiores a pesar de que el mismo alguna vez fue uno de ellos.
Cinematográficamente lo que Zack Snyder ha hecho con el legado de Alan Moore se puede describir con una sola palabra: Espectacular, y es que la cinta tiene de todo, es una sátira, es un llamado a la humanidad, es un drama y un cómic en movimiento, tiene acción, suspenso, conciencia y cierta banalidad que la hace un deleite, es divertida y nos hace reflexionar, es en si una gran película que no debes perderte, no importa si eres fan o no de la serie, al fin la cinta habla por si misma, por eso te invito a ver Los Vigilantes, no es una cinta para niños, tampoco es sencilla y su mensaje va mas allá de lo que parece, pero pasarás dos horas y media viendo una de las mejores películas basadas en una historieta que se han hecho jamás.

Quentin Tarantino A Prueba De Muerte

Nacido en 1963 en Knoxville, Tennesse, Quentin Tarantino es, a sus 45 años de edad, uno de los cineastas más influyentes y visionarios de las últimas dos décadas, su estilo Tarantinesco, vaya la redundancia, es ya una institución en prácticamente todos los lugares en los que sus cintas han sido visionadas.
Tarantino no entró al mundo del cine por casualidad, según sus propias palabras su amor por el séptimo arte nación desde la infancia, cuando su madre lo metía al cine donde trabajaba y lo sentaba en una butaca, no importando el género o la clasificación de las cintas exhibidas.
En su adolescencia Quentin comenzó a trabajar en distinto empleos que no lo satisfacían mientras comenzaba a escribir distintos guiones cinematográficos que nunca se convirtieron en realidad, hasta que tuvo la oportunidad de que uno de esos guiones fuera leído por el actor Harvey Keithel quien consiguió a Tarantino el dinero suficiente para hacer Reservoir Dogs (1992), en esta cinta Tarantino comienza a mostrar destellos de su particular estilo, que hasta la fecha sigue intacto, mostrando cosas sin ningún tipo de tapujos, violencia tanto verbal como física que a mas de uno agarró desprevenidos.
Sus siguientes trabajos en cuanto a guiones cinematográficos vienen en dos cintas de un éxito absoluto: True Romance (1993) dirigida por Tony Scott y Natural Born Killers (Asesinos Por Naturaleza, 1994) realizada por el director del momento, Oliver Stone.
Estos dos logros permiten a Tarantino hacer el que sería considerado el filme definitorio de la década de los 90’s, Pulp Fiction (1994), utilizando elementos técnicos-narrativos, Quentin mezcla en esta películas piezas de la cultura pop con los de su propia visión, dando como resultados un filme clave en cuanto a utilizar el cine como una pieza de arte.
Madurando su estilo Tarantino llega al nuevo siglo con un nuevo concepto, mezcla de cine de artes marciales, spaghetti Western, cine serie B, Bolxtation y explotation (luego les explico los conceptos) y cuanta cosa se le ocurra y lo titula simplemente Kill Bill y lo único que hace con esto es elevar su estatus de genio.
Aunque tiene sus detractores, Tarantino ha sabido manejar su carrera sin perder de vista precisamente esa visión artística que hoy en día sigue causando admiración entre los que seguimos su obra, llena de referencias culturales y contraculturales de la cual surgen personajes y situaciones kitsch con suficiente fuerza para romper esquemas y herir susceptibilidades.
No obstante todo lo anterior, el propio director no se siente maestro o creador de mitos, simplemente un cineasta que, a diferencia de muchos otros dedicados al cine, si tiene conocimientos cinematográficos de gran valor, según se dice Tarantino es toda una enciclopedia viviente de cine, un cerebro cinematográfico comparable a la del otro maestro, Martin Scoresese.
La visión de ambos directores es equiparable en el sentido de su amor por el séptimo arte, además de otras cosas como la exposición a veces exagerada, según dicen los puristas, hacia la violencia y a cierto tratamiento de personajes.
Y es que hace poco fuimos testigos de otro logro de Tarantino, al visionar su última cinta hasta la fecha (pues Inglorious Bastard no saldrá hasta el año que viene) me refiero a Death Proof (Prueba De Muerte)
Death Proof es parte de la doble programación que Tarantino realizó con el Texano Robert Rodríguez en un concepto llamado Grindhouse, haciendo referencia a las dobles funciones cinematográficas en la época en la que los cines eran grandes almacenes con butacas y por lo general con películas de dudosa calidad y series B.
Mientras que en la función de Rodrigues, titulada Planet Terror el tema son las películas serie B de zombies, en Death Proofen Tarantino hace un interesante revisión de un subgénero perdido, el Chase Movie, es decir, películas de persecuciones, populares sobre todo en la década de los 70’s y principio de los 80’s, y cuyas historias a veces desmeritaban a favor de la acción desmedida, desnudos, violencia, etcétera, no obstante el tratamiento que da el director a este género es de tal estilo que regenera por completo el concepto.
La película está claramente dividida en dos partes, la primera es una historia sencilla y cuenta las vicisitudes de Stuntman Mike (Doble de riesgo Mike) un misterioso tipo con un gran auto que pronto muestra un lado perverso y psicópata con un grupo de jovencitas, la segunda parte nos enseña de forma literal esos dichos que rezan: “una probada de su propia medicina” y “encontrarse con la horma de su zapato”
Todo esto complementa lo que es el plato fuerte de la cinta, sus últimos 15 minutos donde seremos testigos de una de las persecuciones más divertidas y adrenalìnicas que hemos presenciado, entonces si, hay que abrocharse los cinturones porque sentiremos pura emoción, esa que se siente cuando uno ve una cinta donde todo puede suceder y el girl power es el mandamás, porque en las cintas de Tarantino las mujeres mandan, si no me creen pregúntele a Bill.

viernes, 20 de febrero de 2009

El Ché Parte 1: El Argentino (La Visión Revolucionaria De Steven Sodenbergh)

Hay algo en la figura de Ernesto “El Ché” Guevara que a mas de 40 años de su muerte sigue cautivando la imaginación de gente alrededor del mundo.
Tal ves fueran sus ideales, su forma de actuar ante lo que denominaba El Régimen o el simple hecho de ser el revolucionario por excelencia, el caso es que su vida ha cautivado durante generaciones, tanto que incluso sus detractores no pueden dejar de afirmar que, en efecto, El Ché fue, es y de segur seguirá siendo, un icono de la cultura popular cuyo paso por la historia fue crucial para entender muchos de los ideales que se siguen empleando actualmente por políticos, lideres sociales, estudiantes universitarios, jóvenes rebeldes y un largo etcétera.
Así el cine ha tratado este personaje de todas las maneras posibles, tanto su lado humano como su leyenda ha sido modelo de inspiración para cineastas y autores que a partir de su vida han realizado diversas aportaciones cinematográficas desde distintas ópticas en películas como Ché! (1968) de Richard Fleischer con Omar Sharif protagonizando al Argentino o la mas reciente Diarios De Motocicleta (2004) del brasileño Walter Salles y con el mexicano Gael García Bernal como un joven Ernesto Guevara.
De hecho en Ché: El Argentino el director norteamericano Steven Sodenbergh hace una disección muy oportuna sobre la figura humana de este personaje a partir de la exitosa cinta de Salles en el sentido estético e idealista, haciendo de esta una especie de continuación o secuela de la cinta del brasileño, y es la primera parte de una película de tintes épicos cuya duración original es de cuatro horas y media y que cuenta, de manera fragmentada pero en orden, la vida y obra del revolucionario, iniciando en 1955 año en el que conoce a Fidel Castro (un sorprendente Demián Bichir) en México. y terminando con su asesinato en Bolivia en 1967, hechos descritos en la segunda parte (el Ché: Guerrilla) entrelazando, al menos en la primera parte, dos actividades históricas de Ernesto, el discurso ante la ONU en 1964 y una entrevista realizada en Nueva York para la televisión norteamericana.
En El Argentino, Sodenbergh nos relata la incursión de la guerrilla cubana y los pormenores de Ernesto en la sierra maestra para lograr la liberación de la isla en manos de Fulgencio Batista, lucha con la cual el Ché no se sentía al principio identificado, dudando de la finalidad de sus actos el Ché le confiesa esta condición a Fidel y este, en un acto de hermandad y condescendencia, le asegura que el hecho de seguir los ideales del libertad y paz entre los cubanos lo convierten, instantáneamente, en uno de ellos.
De esta manera el Argentino comienza su transformación en el revolucionario, dando pié al mito en que se convertiría y mezclando sus triunfos y decepciones ante la lucha armada, interna y física, así la historia de este personaje, interpretado con valentía y ferocidad por Benicio Del Toro (quien ganó el premio a mejor actor en Cannes por esta interpretación) se compenetra de tal manera con el espectador que realmente vemos al Ché en persona, ese que fuera humano y leyenda al mismo tiempo.
En el terreno puramente fílmico, la idea provocada por el realizador a través de sus técnicas narrativas y cinematográficas son pieza clave para comprender la grandiosidad de este filme, que en manos equivocadas hubiera sido otro mas de los productos hechos en Hollywood planos y vacíos, pero que Sodenbergh transforma en algo sumamente impresionante, sobre todo tratándose de un tema escabroso para el público norteamericano que nunca ha visto con buenos ojos la actitud desfachatada y provocadora del personaje real, al cual consideran sólo un producto de marketing en gorras, playeras, tazas y demás productos.
Sodenbergh sin embargo se arma de valor y nos entrega una cinta dirigida a quien quiera echar un vistazo a la vida de este hombre excepcional, y lo hace sin tapujos, de manera contundente y alejada por completo de los convencionalismos de la industria, pues punto de gran impacto resulta la decisión del director de rodar en el idioma original de los protagonistas, yendo en contra de las decisiones de los altos ejecutivos cuya política es: si no es en inglés, no se va a poder vender.
Esta forma de pensar fue el principal motivo para que el director luchara durante años por este proyecto, pues el riesgo para realizarlo era alto pero a todas luces, siguiendo los ideales del Ché, Sodenbergh no se amedrento y realizó un proyecto realmente personal en pos de dar a conocer la figura humana, dando cabida a múltiples interpretaciones, porque de seguro habrá quien piense que esta es una cinta política, otros la verán como una biografía y otros tantos como un homenaje, y lo curioso es que todos están en lo correcto.
El propio realizador ha admitido que a el no le interesaba glorificar más la figura del Ché, su única intención era mostrarlo realmente como era, el lado humano que casi siempre es olvidado en este tipo de figuras, por eso la cinta funciona de manera provocativa y no solo como un simple entretenimiento cinematográfico, aunque en si la película resulta muy entretenida, lo realmente importante es el mensaje que el realizador nos entrega y que, como ya mencionamos, da para muchas lecturas.
Arriesgada, entretenida, cruda y vigorizante, El Ché: El Argentino no es una biografía, sino la disección de una de las personalidades más influyentes y atractivas del siglo XX y es un acercamiento fidedigno tanto para quienes ya conozcan la vida de Ernesto Guevara como para quienes crean que sólo es una fotografía en una playera y no tengan ni idea de quien fue en realidad.
Esta cinta sólo tiene un pequeño defecto y es que termina de manera abrupta y nos deja con las ganas de ver ya la segunda parte (El Ché: Guerrilla) a sabiendas de que tendremos que esperar no sabemos hasta cuando pues aún no tenemos fecha de estreno en México.

Operación Valkiria

La segunda guerra mundial ha atraído durante más de medio siglo la imaginación de los autores literarios y cinematográficos del orbe para realizar obras, algunas de manera prodigiosa otras no tanto, que cuentan las aventuras y desventuras de las personas implicadas en los hechos históricos.
A veces ficticias, a veces reales y, en la mayoría de los casos, una mezcla de ambas, las películas de la 2ª guerra mundial siguen generando expectación en el público incluso en últimas fechas, cuando ha surgido una tendencia en mostrar al bando vencido, en otras palabras los Nazis, en un afán de, en apariencia, reivindicar a este pueblo con la historia.
El principal motor para enseñar este lado puede ser el hecho de querer mostrar su total perdón hacia el pueblo germano por las atrocidades cometidas durante este período y enseñarnos que, en este bando, hubo gente que fue capaz de hacer sacrificios y actos heroicos dignos de contarse.
Así desde La Lista De Schildren (Steven Spielberg,1993) hasta El Pianista (Roman Polanski, 2002) pasando por La Caída (Oliver Hirschbiegel, 2004) que contaba los últimos días de Adolfo Hitler de manera inmisericorde y sin maquillajes, nos han mostrado el lado “humano” de los considerados durante muchos tiempo, los villanos de la historia.
En Operación Valkiria, el director Brian Singer nos presenta la historia de Claus Von Stauffenberg un coronel Nazi recalcitrante que nunca estuvo de acuerdo con los ideales del partido que llevó a Alemania a pelear contra el mundo, hecho que incluso lo puso al frente mas difícil de esta guerra, el norte de África, cuando este hombre de honor se entera del genocidio perpetrado por sus congéneres en Europa estalla en cólera, pero antes de hacer nada un ataque le cambiará la vida.
Luego de sufrir heridas de consideración y de perder un ojo, una mano y parte de la otra, resurge para formar parte de uno de los planes mas descabellados y a la vez valientes que ningún alemán de esa época hizo jamás, la destitución vía derrocamiento de los cabecillas del partido Nazi, con el asesinato de Hitler en la cabeza de esta lista.
Las cosas parecen ir hacia el lugar indicado pero, como la historia nos recuerda, no salieron nada bien. Contada a través de imágenes impresionantes la película evoca, indiscutiblemente, clásicos cinematográficos del ayer y cintas contemporáneas que tratan el tema, superficial o profundamente, pero no deja de haber una cierta inquietud de que lo que vemos es completamente artificial.
Y es que en Operación Valkiria el director no puede, o tal vez no quiere, dar uniformidad a una historia interesante que con un poco de empeño hubiera resultado mas profunda y no tan redundante como se ve en pantalla, pues no se explica bien a bien las razones que tuvieron estas personas para llevar a cabo el sacrificio que realizaron, es como si simplemente estuvieran en desacuerdo o enojadas, algo mas cercano a una rabieta infantil que a un ideal al cual seguir, y eso le quita fuerza a esta cinta que termina siendo sólo un ejercicio de entretenimiento que, eso si, está muy bien realizado y mantiene al espectador literalmente el borde del asiento.
El otro problema de la cinta es su propia estrella, Tom Cruise, quien al parecer la baja en sus últimos trabajaos tanto en taquilla como en crítica has repercutido en su trabajo, y es que la estrella de películas como Jerry McGuire (Cameron Crowe, 1996) o Misión Imposible (Brian De Palma, 1996) no ha tenido un éxito de taquilla desde el 2005 con La Guerra De Los Mundos (Steven Spielberg) agregando a esto las interminables rabietas públicas que ha tenido y que, al parecer, ya cansaron incluso a sus fans mas acérrimos.
En Operación Valkiria Cruise tenía un doble reto, dar vida a un personaje enigmático y poco conocido en occidente con soltura y gallardía y sostener por si solo una película que, de otra manera, hubiera sido incluso de poco atractivo para el público ordinario y, por desgracia, no logra ni uno solo de los dos cometidos.
Cruise no logra darle uniformidad al personaje y, por consiguiente, solo lo acartona y lo vuelve gris, cosa que es una desgracia pues una de las razones mas importantes de ver esta cinta es, precisamente, la humanización de los personajes y sus motivaciones.
Tal ves el problema viene de raíz, cuando sus guionistas, a modo de no tener nada mejor que hacer para atraer a una audiencia acostumbrada a explosiones y escenas de alto riesgo, llenan la pantalla precisamente de eso en un afán por cautivar a los jóvenes ávidos de videojuegos y películas trepidantes que resultan aún mas dolorosas cuando uno está conciente de que, detrás de la cámara, está uno de los directores, en mi muy particular punto de vista, más originales e interesantes de las últimas décadas.
Brian Singer nos cautivó en los 90’s con sus Sospechosos Inusuales y luego se dio a la tarea de “humanizar” a los superhéroes con las espectaculares X Men 1 y 2, así como elaborar el gran retorno de Superman en el 2005, ahora el director parece haber perdido el rumbo realizando una película artificiosa que no logra despegar del todo.
No todo en Operación Valkiria está mal, pero la historia daba para hacer una película mas interesante, con un acercamiento mas profundo de las motivaciones de sus protagonistas reales, algo mas maduro y adulto que no dejara de ser entretenido y arriesgado, todo esto nos es cambiando por una cinta realizada con lo último en tecnología, tan bien hecha que uno se cree estar viendo un pedazo de historia, pero que no evoca otra cosa que sólo el haber presenciado un espectáculo audiovisual de primera, pero sin sustancia.

El Curioso Caso De Benjamin Button

“Mi nombre es Benjamín... Benjamín Button y nací en circunstancias inusuales…” así comienza a narrarnos su historia uno de los personajes más extraños y a la ves extraordinarios que alguna vez se hayan visto en pantalla y que, por ende, resultan por demás atractivo.
Nacido de la pluma de F. Scott Fitzgerald, uno de los autores norteamericanos más reconocido, El Curioso Caso De Benjamín Button cuenta la historia de un hombre que, no se sabe exactamente por que motivo, vive la vida al revés, es decir, de la vejez a la niñez, viendo la vida de manera distinta al resto de los mortales.
Prácticamente desde que este cuento fue publicado, allá por el lejano 1921, ha sido motivo de la curiosidad de diversos realizadores cinematográficos para llevarla a la pantalla, pero la complejidad del proyecto para mostrar de manera verosímil el proceso de rejuvenecimiento del personaje y envejecimiento de quienes lo rodean siempre fue motivo de desánimos para su realización.
El momento mas cercano en el que este proyecto estuvo a punto de ver la luz fue a mediados de los 80’s, cuando el reconocido cineasta Steven Spielberg se interesó en el proyecto, incluso hubo trabajo de post producción, pero enfrentarse al reto con los pocos recursos técnicos de la época lo convirtieron en otra salida en falso.
Fue hasta el 2004 que se decidió poner todo el empeño para que Benjamín Button fuera una realidad, así los productores Kathleen Kennedy y Frank Marshall convencieron al director David Fincher (realizador de películas como Se7en, El Club De La Pelea o Zodiaco) y unió esfuerzos con el guionista Eric Roth (adaptador de cintas como Forrest Gump o Munich) y Brad Pitt, actor por demás reconocido, quien fue uno de los motores más importantes del proyecto, pues el reto era interpretar este personaje de manera perfecta para que la audiencia se sintiera comprometida con la historia, ¡y lo sorprendente es que lo logra!.
La película arranca a finales de agosto del 2005 en el cuarto de un hospital de Nueva Orleáns donde una mujer espera pacientemente a que su madre muera, en torno a ellas el alboroto es mayor por la eminente llegada del huracán Katrina a la ciudad, la hija comienza a leer, a petición de su madre moribunda, un diario que cuenta la vida de Benjamín Button.
Benjamín llega al mundo, según el mismo relata, la noche del 11 de noviembre de 1918, el mismo día en que terminó la primera guerra mundial, para inmediatamente después de nacer perder a su madre y ser abandonado a las puertas de un asilo de ancianos por su padre tras horrorizarse del pequeño “monstruo” que su esposa dio a luz.
Así inicia el viaje existencial, emocional, físico y espiritual de este singular personaje que es testigo de acontecimientos de enorme belleza y naturaleza feroz a los que somos testigos los humanos todos los días, la diferencia es que Benjamín vive el tiempo hacia atrás y eso le confiere un campo de visión, por decirlo de alguna manera, más amplio.
En su viaje por la vida lo acompañarán varios personajes que forjarán su carácter a través de los años, en primer lugar su madre adoptiva Queenie (una sorprendente
Taraji P. Henson) una inglesa casada (Tilda Switon) con la que mantiene una relación física en Rusia, el capitán de un barco remolcador, su propio padre y el amor de su vida: Daisy (Cate Blanchett) todos ellos testigos del paso de Benjamín por el mundo.
Así El Curioso Caso De Benjamín Button es una interesante fábula moderna acerca de la fragilidad de la vida humana, de lo que ganamos y lo que perdemos a nuestro paso por esta tierra, es acerca del amor, la vida, el desamor y la muerte, es sobre la madurez y sobre la inocencia, sobre lo natural y lo sorprendente.
Sin embargo, yéndonos hacia el terreno meramente cinematográfico, la cinta no es otra cosa que un verdadero milagro técnico y artístico, y es que esta película pertenecía a la lista de los extraños casos de las obras literarias aparentemente irrealizables para el cine, por la complejidad de su trama y la logística requerida para su buen funcionamiento, en fin, todo un trabajo incansable por un increíble equipo técnico y artístico para hacer de ella un logro cinematográfico.
Aunque a momentos nos recuerde películas como Forres Gump (1994) y tiene ciertos elementos un tato sombríos en la trama, la cinta tiene vida propia, gracias sobre todo por la genial interpretación de Brad Pitt quien, sin tener nada que demostrar, logra una de sus mejores actuaciones dando vida a este hombre que nace de 85 años y muere de 6 meses.
Gran parte de este “milagro” se debe a una combinación de efectos digitales y la pericia de sus realizadores, los cuales realmente nos hacen ver a un Brad Pitt de 80 años así como uno de 7, sumergiéndonos de manera magistral en la historia.
Además la cinta tiene el plus de, a pesar de su duración (2 horas 45 minutos) ser entretenida y mantiene la atención con sus detalles argumentales y técnicos, de tal forma que tanto el espectado medio como los conocedores disfrutarán de este gran espectáculo
.

Jin Carrey Dice Si...

Decía mi abuelito que todos los excesos son malos, todos sin excepción, cuando hacemos algo indiscriminadamente se nos pasará, tarde o temprano, la factura, esa es la premisa de ¡SI Señor! (que a partir de aquí solo llamaremos SI), la nueva cinta de Jim Carrey que viene acompañada con un plus… Carrey al 100%.
Si amigos y amigas, este actor amado por muchos odiado por otros tantos está de regreso, luego de extraños experimentos como El Número 23 (2007) o Las Locuras De Dick & Jane (2005) haciendo lo mejor que sabe hacer… ¡payasadas!, mismas que pese estar un tanto trilladas siguen cumpliendo con su cometido, hacernos reír.
Con una premisa tan sencilla como la de un hombre que no puede comprometerse de ninguna manera con nadie y un buen día se encuentra con que no puede decir que no a nada, la película resulta muy simple, sin pretensiones y muy divertida, como debe ser una comedia.
Y es que no es para menos que Carrey sea considerado uno de los mejores cómicos de los últimos años, a pesar de haber demostrado de lo que como actor serio puede hacer nunca se ha alejado completamente de la comedia, aunque desde Todopoderoso en el 2003 no hacía una comedia hecha y derecha.
En estas fechas en la que los actores cómicos tienen que demostrar que pueden con papeles serios, y viceversa, Carrey le ha dado la vuelta al concepto haciendo que el actor no pierda en ningún momento precisamente el concepto de ser actor, cómico o seri son solo limitantes.
Así este actor natural de Canadá se lanzó a hacer papeles en apariencia superiores a sus capacidades que le dieron su justo lugar como actor, El Show De Truman (1998) su primer papel serio, así como la biografía de Andy Kaufma, Man On The Moon (1999) le valieron el reconocimientos a nivel de los grandes del espectáculo, confirmando que antes que nada, Carrey es un gran actor.
No obstante estos acercamientos al cine serio (algunos mas afortunados que otros) no le han impedido a Carrey seguir desplegando su talento como actor cómico, conjuntado, como pocos, ambas rutas cinematográficas con éxito.
Suena un tanto pretencioso, pero el gran mérito de Carrey es precisamente darle su lugar al actor cómico dentro de la élite de las superestrellas de Hollywood, y no solo nos referimos a lo monetario (aunque fue el primer actor en la historia en cobrar 20 millones de dólares por actuar en la película Cable Guy de Ben Stiller en 1996) sino al sentar precedente como el primer “payaso” en ser tomado en serio por la industria del entretenimiento.
En la película SI Carrey interpreta a Carl Allen, tipo inseguro que evita a toda costa el compromiso y que vive como un ermitaño en la seguridad de su departamento, sin deseos de socializar y en espera de terminar ese día para, simplemente, comenzar el siguiente, en otras palabras un ser deprimido del nuevo siglo.
El golpe de suerte llega cuando asiste a uno de los tan populares seminarios motivacionales en el cual se compromete a decir SI a todo con la advertencia que, de hacer lo contrario las cosas le saldrán cada vez peor, así este ser apocado y deprimido de pronto comienza a correr riesgos (como dar raite a vagabundos, entrar a cuanto curso se le tope, ir a conciertos de rock y un sinfín de locuras) con las cuales se dará cuenta de la importancia de vivir.
El mensaje es claro y sencillo y a través de una serie de situaciones absurdas pero muy divertidas nos damos cuenta del cambio sufrido por el personaje, de una tortuga metida en su caparazón a una liebre velocista, Carl se transforma ante nuestros ojos y nos invita a hacer lo propio, tomar la vida, colgárnosla al hombro y simplemente disfrutarla.
Claro, la vida no es una película, pero podemos tomar ejemplo de este tipo de cine entretenido y, redundando el título de la cinta, positivo, en el que nada es imposible y si, los actos traen consecuencias, pero al fin y al cabo de eso se trata, no en esperar a estar en el lugar en el que suceden las cosas sino hacer que sucedan alrededor nuestro.
Jim Carrey como Carl Allen es perfecto, tomando partido de sus dotes de comedia física a la que nos tiene acostumbrado con sus participaciones en cintas como Mentiroso, Mentiroso (1997), Irene, Yo Y Mi Otro Yo (2000) e incluso Todopoderoso (2003), pero agregando un rasgo mas humano, haciendo una reinterpretación de su comedia para demostrarnos por que es el mejor.
No es una película perfecta, si, tiene defectos (bastantes, así que no los enumeraremos) pero que cumple lo que promete, entretener y hacer reír de manera inteligente durante un rato, NO es una película para toda la familia pues tiene algunos chistes un poco subidos de tono, pero con ella podrás disfrutar de una hora y media del mejor humor norteamericano que existe y no esas tonterías de los hermanos Wyans como las Scarys Movies y Esta No Otra Tonta Película… que francamente ya cansan.
El único problema de la película es el doblaje pues tendrán que aguantar la voz de Eugenio Derbez en la cara de Jim Carrey, eso posiblemente le quitará las ganas a mas de uno de ir a verla, ni modo ahí si nos tocó perder.

jueves, 19 de febrero de 2009

El Gran Houndini: Magia Y Amor En Pantalla

Harry Houndini es una da las figuras mas emblemáticas del espectáculo de la historia, escapista, mago, percepcionista extrasensorial, en fin, todo un showman y personaje excéntrico envuelto siempre en un aura de misterio, Houndini supo entretener a un público que, aprovechándose de su inocencia, eran asombrados cada vez que pisaba la escena.
Por eso no es de extrañar que a la fecha se hayan filmado un sinnúmero de películas alrededor de esta persona, una de las últimas es la producción anglo-australiana El Gran Houndini (Death Defying Acts, algo así como Actos Que Desafían A La Muerte) estrenada en México el mes de Octubre y como ya viene siendo costumbre puesta recientemente en la cartelera Navojoense, cosa que no comprendemos al igual que el retraso del estreno de cintas como El Curioso Caso De Benjamín Button entre otras, que llegan primero al estreno en DVD que al cine de la localidad, pero dejemos las quejas a un lado y hablemos del tema en cuestión.
El Gran Houndini viene de la tradición de cintas que utilizan una figura mítica y se centran más en la leyenda alrededor del personaje que en la realidad, tal es el caso de películas como Los Hermanos Grima (Terry Gillam, 2005) y que pueden o no funcionar.
En el caso de El Gran Houndini podemos decir que hay un empate entre lo bueno y lo malo, y eso a veces es negativo para una cinta, pues el pasar sin pena ni gloria no deja nada en su paso por las salas, tan solo una hora y media de ver una cinta entretenida, pero sin trascendencia, es la sensación que esta película deja.
Pudiendo hacer una cinta memorable con los recursos con que disponía la directora, Gillian Armstrong demuestra que aún le faltan tablas para enfrentar retos tan complejos como es el caso, y es que sin ser una mala película a El Gran Houndini le falta eso, grandeza, pues la figura de este mítico personaje es tan rica, compleja y oscura que la cosa pudo haber sido mejor.
Pero en lugar de retratar el lado misterioso y enigmático del personaje, Armstrong opta por tomar una vía más romántica y melodramática, restándole fuerza a los personajes, a la historia y tratando de reforzarla con un improbable romance entre Houndini (Guy Pearce) y la supuesta médium Mary McGarvie (Catherine Zeta-Jones) de la cual este se enamora irremediablemente. En medio de este amor están otros dos personajes que, curiosamente, resultan más atractivos que la pareja principal, la hija de Mary, Benjuí (Salirse Ronan) y el representante del mago, Mr. Sugarman (Timothy Spall) quienes crean una peculiar alianza para evitar el romance entre el escapista y la médium.
A veces lenta, El Gran Hundini trastoca temas interesantes sin penetrarlos de lleno, el amor, la muerte y los fenómenos paranormales son los principales, pero lo peor de la cinta es la poca química entre los actores, sobre todo entre Pearse y Zeta-Jones quienes se sienten acartonados y poco compenetrados en sus papeles, lo mismo pasa entre la actriz Galesa y la hija de ella en la película, relaciones que no llegan a despegar y que por desgracia no trastocan al espectador, uno simplemente no las cree y eso desmerita mucho una cinta que en otras circunstancias hubiera sido genial.
A esta mala elección de casting se le suma la ambigüedad del tema tratado y ciertas vueltas de tuerca, hacia el final de la cinta, que poco o casi nada pueden levantar una cinta que se desmorona ante nuestros ojos.
Pero viendo el lado positivo, El Gran Houndini es una interesante visión al mundo de principios de siglo, aquel en el que la inocencia del ser humano lo llevaban, en esa época, a admirar a personas que superaban con mucho la imaginación humana, con espectáculos en vivo y personalidades misteriosas que maravillaban a las personas, tal es el caso de Harry Houndini, una de las primeras Superestrellas de la historia.
Además la cinta retrata una de las ciudades más enigmáticas del orbe, la misteriosa y sombría Edimburgo, Escocia, llena de lugares oscuros y nebulosos, pasadizos y callejones que invitan a lo sobrenatural, estas calles fueron la inspiración para la creación de obras inmortales como Dr. Jeckyll Y Mr. Hyde, la ciudad fue recreada en Australia con gran precisión y eso se nota en la pantalla al igual que el cuidado diseño de producción en el cual se muestran, de manera muy detallada, ciertos aspectos decorativos de la época retratada, siendo el más interesante el de la catedral, donde ocurren las mejores escenas del filme.
En suma una película interesante que, no obstante, no se toma en serio por el hecho de ser evidentemente una cinta para entretener y contarnos una historia romántica con cierto aire sobrenatural que llena las expectativas pero no las sobrepasa, especial para verla acompañado(a) por tu pareja o amigo(a) especial.

Siete Almas

Siempre es difícil hablar de una película con tantas vueltas de tuerca sin develar demasiado de su trama, sobre todo si se trata de una cinta en la que precisamente su interés radica en que está construida a partir de piezas de rompecabezas que a lo largo de su metraje se van uniendo para darnos un desenlace sorpresivo.
Así sucede con la última película del reconocido Will Smith, Siete Almas (Seven Pounds, algo así como Siete Libras en su traducción original) donde vuelve a hacer mancuerna con el que lo dirigiera en la exitosa En Busca De La Felicidad (2006) el italiano Gabriele Muccino.
En Siete Almas Smith interpreta a un recaudador de impuestos que busca a siete personas (no diremos para que, precisamente para no adelantar nada de la trama) que lo único que tienen en común es que necesitan ayuda (médica, financiera o espiritual) a lo largo de la trama se nos muestra algunas escenas que invocan la mirada elocuente de la muerte, el arrepentimiento y el perdón, pero todo está tan enredado que difícilmente el espectador entiende lo que está pasando.
A diferencia de sus últimos trabajos, en esta cinta el peso interpretativo no cae solo en su protagonista, Smith actor talentoso y que ya ha demostrado suficientes tablas en el género dramático, esta vez es apoyado por una serie de actores que desfilan en la pantalla, y que encuentra su mejor soporte en Rosario Dawson, quien interpreta una frágil mujer aquejada por un mal cardiaco.
Drama inflexible, lleno de momentos que remueven las entrañas y que hace sacar una lágrima perdida en la oscuridad de la sala a los mas sensibles, esta se inscribe dentro de las cintas en las cuales los silencios a veces dicen mas que las palabras, por lo que para los acostumbrados a los balazos, choques y peleas puede resultar un tanto lenta y aburrida, mientras que para los sentimentales y sobre todo para los admiradores de Will Smith la cinta será de un agasajo total.
Aquí una lección de cine, que una película tenga a los mejores actores, los mejores efectos o los mejores lo que sea no la hacen una buena película, al fin de cuentas lo importante es lo que se cuenta, la historia, y Siete Almas cuenta con todos los elementos narrativos para convertirse en todo un suceso, el problema radica precisamente en lo enredoso de su trama, la cual puede llegar a sacar de onda, como se dice, al mas avispado, lo que le resta valor, pues al fin de cuentas la sensación que queda es la de haber sido engañados.
Lo excesivo de su duración, dos horas, es otro factor por lo que la cinta no funciona a cien por ciento, parecería que el director se enamoró tanto de lo que había filmado que no pudo deshacerse de algunas tomas excesivamente largas y que entorpecen en gran medida la trama, Siete Almas pudo haber sido una ágil película de 90 minutos.
Otro punto en contra es la poca veracidad de ciertas cuestiones retratadas en el filme, que al fin de cuentas sirven para que esta misma avance, pero que al verlas en pantalla resultan excesivas, cuando lo curioso de la cinta es el observar la condición humana en su máxima expresión, así como el deseo, el amor, el pecado, la culpa y todo lo que se refiere al alma, estos elementos sacan de balance un guión que pudo haber sido perfecto en papel pero falla al ser trasladado a la pantalla, sobre todo cuando su compañía distribuidora nos las pretende vender como una historia con cierto aire sobrenatural, cuando está muy lejos de ser así, es mas, el tema es tan terrenal que el dolor de los personajes se nos transmite irremediablemente.
Sin embargo, el gran problema de Siete Almas es que tiene ese aire de ¿dónde he visto eso antes? es decir, la poca o mucha originalidad que podría tener se diluye en una trama predecible que conforme avanza se enreda con ella misma creando confusión, aunque al final todo se resuelve, y no de la mejor manera, a mas de uno puede cansarle, al grado de no toma en serio una historia que se toma demasiado en serio y que pese a sus esfuerzos no sale del mismo laberinto narrativo en el que cae.
Por momentos el mensaje que los realizadores nos envían a través de la historia resulta, en mi muy particular forma de verlo, demasiado pretencioso, eso de la vida y la muerte, culpa y redención lo hemos visto tantas veces y de tantas maneras que ya parece trillada.
Pero en Siete Almas no todo es malo, para los que solo buscan un rato de esparcimiento la cinta resultará interesante y hasta entretenida, los admiradores de Will Smith desde luego la disfrutarán, pues si algo sobresale de esta cinta es precisamente la actuación de uno de los actores más importantes de la actualidad, Smith ha demostrado a base de trabajo por que está donde está y que todas y cada una de sus películas valen por el esfuerzo que esta verdadera súper estrella pone en cada actuación que realiza.
Por otro lado la cinta es un análisis de la fragilidad humana y lo que nos convierte en parte de este universo, las situaciones que los personajes viven, sobre todo el de Smith, son un reflejo de la condición que nos convierte en entes que sienten, viven y mueren por otros, por eso vale la pena verla, con el entendido que en esta ocasión Will Smith no salva al mundo de extraterrestres, robots o zombis.

Be Kind Rewind (Originalmente Pirata)

El cine es un instrumento muy eficaz para transmitir ideas artísticas y es una de las finalidades más importantes del mismo, no en vano se le conoce como el séptimo arte, y aunque hoy en día esta idea se ha desvirtuado un poco en pos de una forma de ganar mucho dinero, sobre todo en el starsystem Hollywoodense, el caso es que aún existen cineastas que usan el cine como herramienta artística.
En Originalmente Pirata (traducción que desvirtúa por completo el título original del filme Be Kina Rewind, algo así como “favor de rebobinar” haciendo alusión a las películas en formato VHS) dos amigos se las ven negras cuando uno de ellos accidentalmente borra todas las cintas del videoclub del barrio, perteneciente al padre adoptivo del otro.
Con la premura de nos ser descubiertos por la mejor amiga del dueño se les ocurre la “original” idea de rehacer, a su modo y presupuesto, con cámara de video en mano la cinta en cuestión, en este caso Los Cazafantasmas (Ivan Reitman,1984), lo que estos dos amigos no esperan es que su idea se convertirá en todo un acontecimiento en su comunidad.
Con esta premisa sencilla la cinta aborda un tema que a últimas fechas parece ser lo que está generando grandes ventas a nivel mundial: la nostalgia, y es que es precisamente sobre eso que Originalmente Pirata trata y no sobre, lo que podría parecer, una cinta sobre películas.
Y ese es precisamente el gran problema de esta cinta, el hecho de que en su campaña publicitaria se nos haya vendido como una comedia disparatada protagonizada por Jack Black, cuando en realidad no lo es, si bien tiene momentos graciosos y Black hace lo mejor que sabe hacer (personajes locos e irreverentes) al fin de cuentas la comedia se diluye para dar paso al drama emotivo.
Esto hace que la película pierda interés para las personas mas acostumbradas a películas como las Scary Movies o Esta No Otra Tonta Película… en las cuales las farsas, humor escatológico y demás sandeces convierten al cine en un espectáculo que solo busca el escapismo fácil, Originalmente Pirata no cae en ese juego pues busca con su propia dirección una idea que sea de importancia para el espectador, curiosamente lo logra y, por otro lado, no.
Vayamos por partes, la cinta funciona, entre otras cosas, por su alto contenido estético y argumental que, sin ser completamente original y yendo mas allá de su anécdota inicial, es un buen comienzo para generar ideas conceptuales y artísticas por encima de las comedias insulsas antes mencionadas, dándole un aire de cine de autor que pretende todo, menos hacer reír.
Otro elemento que funciona a la perfección en esta cinta es su elenco, mientras que otras cintas utilizan de manera indiscriminada la personalidad desquiciada de Jack Black aquí es tan solo un personaje que sirve para identificar al espectador con el tipo común y corriente que de repente es el héroe del barrio, mientras que Mos Def es la imagen del hombre inseguro que lo único que desea es no fallarle a sus conocidos.
Ambos son el opuesto de la moneda, por eso los conflictos que surgen entre ellos son de índole intimista, como un par de hermanos peleoneros que no hacen más que molestarse uno al otro, ahí también el espectador se puede identificar con la historia, creando un vínculo con el conflicto de los personajes.
Por otro lado, la cinta también tiene defectos, siendo el mas evidente de carácter argumental, pues mientras la cinta avanza el espectador mas interesado en la anécdota que en los personajes puede perder el interés en la historia y aburrirse con la misma, dando por consiguiente que la historia simplemente no avanza.
Y ese es otro gran problema de Originalmente Pirata, al no ser una comedia en todo el sentido de la palabra y tener mas pretensiones artísticas que de entretenimiento, el ritmo de la misma tiende a ser mas lento y a enfocarse en, como dijimos antes, los personajes y su diseño que en lo absurdo de su argumento, mismo que en manos de un director menos comprometido seguramente hubiera terminado con una cinta de humor fácil y predecible en vez de tomar los derroteros artísticos que toma.
Y, curiosamente, ahí es donde el director de la cinta Michael Gondry pierde la brújula de una cinta que podría haber sido menos pretenciosa en mandar su mensaje, que por desgracia se toma demasiado en serio, hubiera sido mejor darle mejor tratamiento al final, evitando que fuera tan abierto, dejando al espectador con ciertas dudas que por desgracia dejan un sabor de no haber visto todo el potencial de la historia.
Tal vez si Godnry aceptara sus propias limitaciones hubiese hecho de Originalmente Pirata una película menos personal y más apropiada para su historia llevándola a terrenos mas divertidos sin dejar de ser una película de autor, el resultado es que le falta mucho para ser una cinta perfecta, aunque tampoco llega a ser una película, ni cercana, a lo malo.

jueves, 22 de enero de 2009

Australia: La Visión De Un País

No es un secreto que el cine Australiano, con muy pocas excepciones, es prácticamente desconocido en el mundo entero, si acaso tiene alguna repercusión en su madre patria: Inglaterra, pero fuera de ahí el cine realizado en el continente perdido no es muy apreciado en otros países.
No obstante esto, de este han surgido, a lo largo de la historia, actores y directores que si han podido brincar las barreras para instalarse en el gusto popular a nivel mundial, Mel Gibson, George Miller, Phillip Noyce, Geofrey Rush, entre muchos otros han aportado su talento al séptimo arte durante décadas.
En el 2001 se lanzó a las pantallas una de las cintas mas aclamadas de la década, llena de glamour y sofisticación el director Baz Luhrmann y la actriz Nicole Kidman (ambos australianos) unieron esfuerzos para realizar Moulin Rouge: Amor En Rojo cinta que arrasó en taquilla y que parecía el renacimiento del género musical.
Aunque esto no sucedió, la cinta sirvió para cimentar la carrera de estos dos originarios del país de los canguros, fue entonces que Luhrmann ofreció a Kidman una cinta en la cual se elevaría a la máxima potencia el orgullo de ser australiano, esta idea devino, siete años después, en la realización de Australia, proyecto de alcances épicos y, hasta el momento, el film más caro jamás realizado en este país (120 millones de dólares) y con talento 100 % local.
El plan era realizar esta película con dos propósitos claramente definidos, primero dejar una derrama económica importante y la segunda ser la base de una gran campaña turística auspiciada por 20th Century Fox quien ha orquestado la mayor campaña publicitaria jamás elaborada en este país, generando así una expectativa de enormes proporciones.
Australia (la película) cuenta una historia sencilla que inicia cuando Sarah Ashley (Nicole Kidman) una aristócrata inglesa llega al lejano rancho Faraway Downs (algo así como Colinas Lejanas) con la intención de hacer volver a su patria a su marido, al cual encuentra muerto, a partir de ahí comienza la lucha de esta mujer por adaptarse a este gran e inhóspito país con la ayuda de un enigmático stockman algo así como la versión australiana del Cowboy gringo y quien es interpretado por Hugh Jackman (otro australiano de indiscutible popularidad)
Está de mas decir que entre estos dos personajes nacerá un romance que, si bien no es el punto medular de la cinta, si le da el atractivo suficiente para generar la taquilla necesaria, y es que lo primero que se nota en la pantalla es la gran química entre Kidman y Jackman, incluso cuando no están a cuadro, y resulta uno de los grandes aciertos de la misma.
No obstante, el verdadero corazón de la película es el de las "generaciones robadas", que son aquellos niños mestizos que entre 1896 y 1970 fueron arrancados de sus familias y dados en adopción o llevados a misiones para su "integración" racial, religiosa y social en el occidente, en otras palabras “quitarles” lo aborigen, y que sigue siendo un tema controversial y de franca vergüenza para la cultura australiana y que ya ha sido retratado en el cine, pero siendo esta la primera vez que se lleva mas allá de sus fronteras.
Otro tema importante en la cinta es el bombardeo llevado a cabo por el ejército Japonés en Darwin, pequeña población del norte de este país, en febrero de 1942, este hecho histórico es poco conocido en el resto del mundo a pesar de ser considerado más catastrófico que al ataque a Pearl Harbord, dos meses entes.
Gracias a estos apuntes es que esta cinta resalta, a pesar de su larga duración y cierto sentido teatral y sentimental que a momentos parece excesivo, pero que sirve para plantearnos la idea general que no pretende innovar, sino poner al país en el mapa.
Otro punto a favor es el diseño de producción y la hermosa fotografía, todo ello para elevar al máximo la épica romántica y darle así una apariencia de aquel cine que diera clásicos irrepetibles como Lo Que El Viento Se Llevó (1939), Doctor Zivago (1965) e incluso Titanic (1997) entre otros.
A excepción de ciertas secuencias generadas por computadora Luhrmann logra integrar el paisaje de este vasto país en la historia confiriéndole a la misma una personalidad única que pocas veces se aprecia en el cine, fuera de eso, sin embargo, la historia cae en ciertos baches narrativos, sobre todo, irónicamente, en lo que al romance concierne, pero es sobrepasado por la médula de la película, la historia de Nullah, un niño mestizo y que representa a la "generación robada" antes mencionada.
En resumen, Australia es una gran película que tiene todos los elementos para convertirse en un clásico y cuya puntualidad en la historia actual no parece tan alejada como aparenta, pues es este país precisamente el motor de la historia, un país que busca salir del anonimato o de la imagen que se tiene de el en el resto del planeta.
La peculiar visión del director, quien hace unos años revolucionó el género musical con su trilogía de la Cortina Roja (Strictly Ballroom, Romeo + Julieta y Mouline Rouge), hace que esta épica cinta salga de los convencionalismos al mezclar distintos géneros como el Western (el mas evidente) romance, guerra, drama y aventura, todo enmarcado por uno de los países más enigmáticos y llamativos del orbe: Australia

Rudo Y Cursi: De Vida Y Fútbol

“La vida es como un juego de fútbol”, con esa premisa sencilla se nos presenta la historia del rudo y el cursi, dos hermanos de la provincia agrícola mexicana que acuden al llamado de la fama y el estrellato futbolero nacional.
Beto “el rudo” (Diego Luna) y Tato “el cursi” (Gael García Bernal) trabajan en un campo platanero de la costa mexicana y juegan al fútbol en su comunidad, muy a la usanza de la idiosincrasia provinciana, ambos hermanos tienen sueños muy específicos, Beto quiere ser futbolista profesional y Tato cantante.
La suerte toca a sus puertas cuando este par es descubierto por “Batuta” (Guillermo Francella) un cazador de talentos argentino y sin escrúpulos que promete a ambos fama y gloria a cambio del 15 por ciento de sus sueldos, ambos aceptan y así inician un viaje en montaña rusa de emociones y auto descubrimiento.
Con guión original de los hermanos Cuarón (Alfonso y Carlos) y dirigida por el segundo Rudo Y Cursi es la primera película producida por Cha Cha Chá Films, empresa cinematográfica creada por Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón misma que se dedicará a producir películas tanto en México como en el extranjero.
Lo primero que resalta en Rudo Y Cursi es la participación de Gael García y Diego Luna dos de los actores más importantes de los últimos años y que, luego de 7 años de haber trabajado juntos en Y Tu Mamá También, (del propio Alfonso Cuarón) vuelven a compartir estelares en una película en la que todo el peso recae en los hombros de este par de jóvenes actores.
Por eso es imposible no hacer comparaciones de estos dos filmes, pues ambos tienen paralelismos en cuanto a la gente que las realizó, no obstante esto es lo único que tienen en común ambos filmes, pues no pueden ser tan opuestos.
Si bien en Y Tu Mamá el tema era la amistad llevado con cierto aire de desfachatez y liberación sexual en Rudo Y Cursi se habla de la hermandad confrontada, el precio de la fama y la reiteración recalcitrante del mexicano, temas llevados de la mano con el deporte mediático del país y todo lo que lo rodea (escándalos, venta de productos energéticos, etc.)
A pesar de esto, el fútbol no es el tema central de la cinta, sino mas bien un pretexto para presentar la historia, por lo que no es necesario ser un aficionado al balompié para disfrutarla, esto es un gran acierto, pues si bien el este es un deporte que tiene un gran número de aficionados no es suficiente para generar taquilla, recordemos los sonados fracasos de cintas como Gol (2005) y su secuela.
En Rudo y Cursi se trastocan temas universales que nada tienen que ver con el deporte en si, sino simplemente una forma de ver la vida, sus diferentes ángulos, logros y sinsabores que esta ofrece de la mano de personajes por demás llamativos que con su sola presencia llenan la pantalla y logran transmitir el mensaje.
Ambos, tanto el rudo como el cursi, son representantes de la condición humana, ambos reflejan lo mejor y lo peor de la raza, lo que les confiere características especiales que no cualquier actor puede transmitir, por lo que el ser encarnados por dos personas talentosas era simplemente obligatorio por lo que fue un gran acierto la incursión tanto de Bernal como de Luna en sus respectivos papeles y no sólo para generar taquilla, sino para darle toda la dimensionalidad necesaria a estos personajes que de otra manera hubieran sido caricaturizados o acartonados.
Otra diferencia radical entre Y Tu Mamá También y Rudo Y Cursi es el tono, mientras que Y Tu Mamá es mas bien una road movie con tintes dramáticos y contratiempos juveniles en Rudo Y Cursi la cosa va de comedia melodramática madura sin ser condescendiente y que viene a dar justo en la llaga en lo concerniente al panorama socio económico del país.
Todos estos apuntes no son gratuitos, al fin de cuentas la maquinaria cinematográfica nacional está viviendo en estos días una serie de cambios que indiscutiblemente son necesarios para el buen funcionamiento de la misma, cambios de los cuales somos partícipes todos, creadores, productores, políticos, artistas y espectadores, todos por igual debemos formar parte de la revolución cinematográfica.
Mientras uno como espectador normal aún se pregunte en la cartelera si la cinta “mexicana” que va a ver es chafa o es buena solo por ser precisamente mexicana entonces todavía no hemos cambiado nuestra percepción hacia el medio cinematográfico desde hace cuarenta años.
Sin embargo con el hecho de ir a ver películas como Rudo Y Cursi (independientemente de su alta calidad y sin diferenciarla de otras películas extranjeras) estamos por buen camino para recuperar en gran medida la industria cinematográfica nacional.
Lo curioso de todo esto es que Rudo Y Cursi es una buena película con todo y sus defectos, que resulta muy divertida incluso con el tono triste hacia el final, y que es un buen reflejo de nuestro presente y de la personalidad del mexicano porque en ella está la mirada intimista de nuestra idiosincrasia en todo sentido y eso es algo que no todos los días se puede apreciar.
Rudo Y Cursi

El Día Que la Tierra Se Detuvo

Haciendo un poco de historia de cine, el género de Ciencia Ficción nace casi a la par del cinematógrafo mismo, sobre todo considerando que el invento en si fue todo un acontecimiento de ciencia ficción para la época.
Sin embargo la primer cinta “oficial” del género fue De La Tierra A La Luna, del francés Georges Mélliés quien, basado en la novela de Julio Verne, hacía la primera versión cinematográfica de los viajes espaciales y los extraterrestres allá por el lejano 1902.
Cincuenta años después el norteamericano Robert Wise, director de clásicos inolvidables como La Novicia Rebelde (1961) o Amor Sin Barreras (1965), llevó a la pantalla de plata el cuento de Harry Bates, El Día Que La Tierra Se Detuvo (The Day The Herat Stood Still) en la que un platillo volador tripulado por un emisario de otro planeta (hay quienes afirman que en realidad es un visitante del futuro) llega a la tierra con el propósito de advertir a la raza humana sobre el mal camino que están tomando.
Realizada como una propuesta de cine clase B, aquel que se realizaba fuera del circuito de las películas de gran presupuesto y que en algunas ocasiones, como es el caso, superaban artísticamente a las de clase A, Wise filmó una cinta de ciencia ficción que rebasaba el género, mismo que se popularizó a tal grado de ser explotado hasta el cansancio.
En El Día Que La Tierra Se Detuvo el director hace una dura crítica a los gobiernos, sobre todo al norteamericano que ya desde entonces se consideraba el guardián del orden mundial, y que, disfrazada de cinta de extraterrestres, era mas que nada un llamado de alerta a la situación que se vivía en el momento (el comienzo de la guerra fría, las pruebas de armas nucleares, los experimentos con energía atómica, etc.) y que hoy en día parece tan actual como entonces.
Más de cincuenta años después, y a más de cien de la primera experiencia de ciencia ficción cinematográfica, llega a las pantallas de todo el mundo una nueva versión de la mítica película de Robert Wise que, al igual que la cinta de 1951, vuelve sobre la premisa principal del extraterrestre que advierte a la humanidad sobre sus errores.
Sin embargo en esta ocasión no se ve tan fácil para la raza humana, mas bien las cosas van por otro rumbo que, no obstante, no deja de ser interesante aunque por desgracia un tanto trilladas, ya que la cinta se inscribe mas al género de desastres tipo El Día Después De mañana (Emmerich, 2004) o La Guerra De Los Mundos (Spielberg, 2005)
Dirigida por Scott Derrickson, autor de la escalofriante El Exorcismo De Emily Rose (2005) El Día Que La Tierra Se Detuvo versión 2008 es una propuesta fílmica fresca que desgraciadamente no llega a pasar de un simple divertimiento fílmico apoyado en sus innovaciones tecnológicas y sus estrellas protagonistas (Keanu Reeves y Jennifer Conelly)
Así, las diferencias entre ambas versiones son abismales, no solo en efectos especiales, sino en la sintonía y el mensaje que ambas dejan tras su visionada, esto es evidente en el personaje principal de ambas, Klaatu (el extraterrestre antes mencionado) que en la versión de 1951 era un emisario que traía un mensaje a la humanidad y que en este refrito (interpretado por Reeves) es más un juez-verdugo de nuestras acciones que en ningún momento demuestra ni una gota de emoción.
Estas diferencias entre ambos filmes, que son de rigor analizar, son las que le dan a cada una su valor fílmico mas allá de lo antológico, es decir, que se colocan en distintas formas es la memoria colectiva, mientras el filme de 1951 es un clásico incuestionable, que a pesar de sus deficiencias técnicas no deja de ser altamente actual, la nueva versión no pasará de ser una película del montón inscrita en la lista de las que sólo se preocupan por ganar dinero.
Por ejemplo, mientras que el filme de Wise está lleno de referencias Cristianas (Klaatu es una imagen de Jesucristo que entre los humanos toma el nombre de Mr. Carpenter, o sea carpintero) en la nueva versión las referencias religiosas están ausentes, por lo que la simbología de ambas cintas es completamente diferente.
Otro punto de diferencia es que mientras la cinta de los 50’s utiliza la ciencia ficción como pretexto para dar un mensaje por demás potente, en esta nueva versión las cosas son al revés, pues los creadores utilizan el mensaje solo como una referencia, pretexto para hacer una cinta de ciencia ficción con lo último de la tecnología, lo que le da un aire de película veraniega (se iba a estrenar este verano pasado, pero hubo retrasos de post producción) con lo que se pierde por completo el espíritu de la cinta original.
Poniendo las cosas en claro, El Día Que La Tierra Se Paralizó, la cinta actual, no es una mala película, la historia y las actuaciones cumplen, sin embargo, para el espectador comprometido es de rigor revisar la versión clásica, de fácil acceso, para comprender toda la dimensionalidad de la historia y profundizar en su mensaje.

El Llanto De La Mariposa

La condición humana es algo increíblemente compleja, el solo tratar de entender los tejemanejes del ser resulta arto complicado, mas tratándose de cosas que se salen de toda lógica o explicación razonable como el caso de la gente que a pesar de estar en la peor situación salen adelante.
Y en el cine no hay excepciones, siempre que se trata un tema en el que uno o varios hombres hacen cosas extraordinarias por lo general resultan películas bastante populares, de esas que todo mundo comenta y conoce a la perfección.
Ese el caso de El Vuelo De La Mariposa (Le Scaphandre Et Le Papillon) cinta de origen francés y que cuenta la historia de Jean-Dominique Bauby un hombre que a los 43 años tenía el mundo a sus pies al ser director de Elle una de las revistas de modas más prestigiosas a nivel internacional.
La vida de este hombre era perfecta hasta que, precisamente a esa edad, sufre un ataque de origen vascular que lo desconectaría del mundo, todo su cuerpo queda paralizado a excepción de su ojo izquierdo.
A partir de ahí Bauby comienza las diferentes etapas que todas las personas que sufren algún accidente que los deja con alguna discapacidad, confusión, negación, desconsuelo, ira y aceptación, entre otras, no obstante al fin de cuentas este hombre que lo tenía todo en la vida de repente se da cuenta de que ahora no puede hacer absolutamente nada sin la ayuda de otro ser humano.
Tras aceptar su condición y con la ayuda de una enfermera con bastante paciencia este hombre empequeñecido al máximo descubre una forma de comunicarse con el mundo, con su ojo izquierdo.
Así comienza a formar palabras, párrafos, páginas y hasta un libro en el que relata al mundo sus vivencias y su experiencia de vivir dentro de una escafandra, esos trajes pesados que se usan para bucear (el nombre de la cinta en su versión original es La Escafandra Y La Mariposa) por desgracia, y como siempre, el traslado al español del título se vuelve un tanto cursi, no así la película.
Esta historia no es de superación, sino de un ser humano que, incluso en una condición tan difícil como el no poder moverse ni un centímetro, nunca perdió sus ganas de vivir, al contrario, con cada respiración se siente mas vivo y comprende que la felicidad no está en ser alguien o tener algo, simplemente en eso, en respirar.
Por eso se alaba el trabajo del director Julia Schnabel quien fácilmente pudo caer en la tentación de hacer una cinta lacrimógena y moralista en la que el protagonista aprende a superar sus debilidades y da a todos una lección de fortaleza y humanidad, lo bueno de la cinta en cuestión es que aquí no hay lágrima fácil y cursi, aunque si mucha humanidad de por medio.
Schnabel se arriesga prodigiosamente en cuanto a la forma de contar esta historia, dando al espectador la sensación de, como el protagonista, estar atrapados dentro de un traje de buceo en el fondo del mar, sin poder hacer nada al respecto, así la pantalla se llena de imágenes y sonidos que, al principio, pueden perturbar y causar desconsuelo, pero que poco a poco nos van mostrando la vida de este peculiar ser humano.
Lejos de la moralina implicada de cintas que tratan el mismo tema, la cinta de Schnablel se suscribe mas al tipo de cine que no trata de disfrazar la discapacidad humana, pero tampoco le da por su lado, es mas un tratamiento intimista en el que el espectador se ve involucrado desde el primer momento, simplemente es llamativo, simplemente es humano.
El Llanto De La Mariposa debe verse tratando de encontrar algo más que lo que se está viendo, pues el mensaje es mas profundo y sin embargo tan directo que a veces se nos cruza y no lo vemos, por lo que su visionada requiere un poco mas de nuestra atención, pero no se asuste, simplemente es cine mas inteligente, mas catártico que emocional, que no obstante nos hace comprender en muchos aspectos nuestra frágil condición.
A diferencia de la cinta Mar Adentro (Alejandro Amenábar, 2004) la historia de Ramón Sanpedro, cuadrapléjico español que sin posibilidad de mover cualquier parte de su cuerpo del cuello para abajo y que pedía a las autoridades la eutanasia para si mismo, la historia de Bauby es contada desde la óptica del protagonista, el cual nunca pierde sus ganas de vivir.
Así que si quiere ver una buena cinta rente El Llanto De La Mariposa y prepárese para vivir una experiencia cinematográfica que, si bien es un tanto triste y un poco lenta, una vez que haya empezado a ver no podrá dejar de hacerlo, pues la vida de este hombre, su logro de descubrir el amor que le tiene a la vida, su forma de ver las cosas desde la óptica de lo pequeño es insuperable.
En un punto de la película Bauby se pregunta que necesita el hombre para perder totalmente su dignidad, que nos hace menos o mas, esa es la gran pregunta de la cinta, la que nos deja con esa sensación de haber visto una cinta distinta a las demás.